Receta de rosquillas de anís
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Rosquillas de anís

Las rosquillas de anís son uno de los dulces más típicos de los hogares españoles. Son súper fáciles de hacer y también bastante rápidas.

Las rosquillas fritas me traen muy buenos recuerdos de mi infancia. Las preparaba con mi abuela y pasábamos muy buenos momentos juntas.

Seguro que muchos conocéis las rosquillas de anís. Son las rosquillas fritas más tradicionales que hay. Aunque es verdad que es típico hacerlas de anís, podéis omitirlo si el sabor no os gusta. Es un dulce súper fácil de hacer y, además, bastante rápido. Cuando era pequeña, siempre las preparaba con mi abuela. Ella hacía la masa y yo le ayudaba a darles forma. Son unos recuerdos muy bonitos y vosotros, si tenéis cerca niños, podéis hacerlas con ellos. ¡Seguro que os quedan deliciosas!

Ahora, si quieres aprender a preparar esta receta te dejo el vídeo que preparé paso a paso para mi canal de Youtube, pero debajo también te dejo los ingredientes y la receta escrita.

Tiempo de preparación: 20 minutos

Raciones: 20 unidades aprox.

Dificultad: baja

Ingredientes

  • 1 huevo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva suave o de girasol
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 1 chorrito de anís
  • 175 g de harina
  • Medio sobre (8 g ) de levadura química tipo
  • Royal
  • Azúcar glass para espolvorear

 

Preparación

  • Primero, vamos a poner en un bol el huevo, el aceite, el anís y el azúcar. Con ayuda de unas varillas vamos a removerlo todo muy bien hasta tener una mezcla homogénea.
  • Después, con ayuda de un colador o de un tamizador, vamos a ir añadiendo la harina y la levadura, tamizándolas. Mezclamos bien con las varillas hasta que no podamos seguir mezclando y terminaremos de hacerlo con las manos, hasta tener una mezcla homogénea.
  • Sacamos la masa a la encimera enharinada y la amasamos ligeramente.
  • Vamos cogiendo pequeñas porciones de masa, más o menos todas del mismo tamaño, y con ayuda de las manos vamos a irlas moldeando haciendo un churro. Unimos los dos extremos del churro, formando un anillo, y lo reservamos. Hacemos esto hasta terminar toda la masa.
  • Echamos abundante aceite de girasol o de oliva suave en una sartén y cuando esté bien caliente, vamos añadiendo las rosquillas. No pondremos muchas a la vez, como mucho 4 o 5. Las freímos a fuego medio alto y cuando estén doradas por un lado les damos la vuelta para que también se doren por el otro.
  • Sacamos las rosquillas a un plato con papel absorbente para que elimine el exceso de aceite. Freímos el resto y luego las reservamos hasta que se hayan enfriado completamente.
  • Una vez frías, las espolvoreamos con azúcar glass y las servimos.

Nota: podéis guardarlas en una caja metálica para galletas o en un tarro de cristal con cierre hermético y se conservarán perfectas durante 1 semana o 10 días.

 

 

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